domingo, 17 de abril de 2011

La vida es una suma de cosas lindas y también de las otras.
En mi vida ha habido de las dos, pero siempre trato de entender la enseñanza que hay en cada experiencia, ya sea buena o no tanto.
Si pudiera pedir un deseo, pediría poder hacer las cosas más sabiamente la próxima vez que tenga oportunidad, aprender a confiar más en Dios y en mi misma.
Pero en especial siempre estaré agradecida de las dos hermosas razones que Dios me dió para vivir, mis dos hijos. Sin ellos mi vida no tendría sentido, son lo que me hace sonreir cada mañana y recuperar fuerzas cuando ya no me quedan ningunas.
Los amo Alan y Malen.....